Casos de Estudio


Accidente de la Construcción #1
El demandante, un trabajador de metal laminado y miembro de un sindicato, cayó ocho pies cuando la escalera sobre la que él se encontraba se deslizó.  Se dislocó la muñeca derecha, se fracturó el codo derecho, se cortó el ligamento que conecta los huesos en el antebrazo derecho y se rompió el cartílago en su rodilla derecha.

En el juicio, la defensa reclamó que él podía regresar a un tipo de trabajo diferente y que recurrió al tribunal sólo por el dinero.  No obstante, el jurado le concedió al demandante unos $15.2 millones, incluyendo más de $10 millones en pérdidas de sueldo y beneficios.


Accidente de la Construcción #2

Un trabajador albanés de 28 años de edad cayó 15 pies al suelo cuando el andamio en que trabajaba se desplomó.  Se rompió la muñeca derecha, el codo izquierdo, y seis dientes, además de herniarse un disco de la columna.  Su compañero, quien también cayó debido al mismo andamio desplomado, se hernió un disco de la columna y sufrió heridas que afectaron por completo el uso de su hombro derecho. Ambos demandantes estaban representados por el mismo abogado hasta que, poco antes del juicio, David Perecman tomó la representación de uno de los clientes.  A pesar de la similitud de las circunstancias que rodearon el accidente, así como también el juicio, en la categoría de los daños futuros el Sr. Perecman ganó para su cliente $6 millones mientras que el otro abogado ganó apenas $150,000.

El juicio duró seis semanas.  En total, el veredicto para el demandante llegó a unos $9.8 millones.


Accidente de la Construcción #3
El demandante, un trabajador de la construcción de unos 50 años de edad, cayó siete pisos desde un edificio de apartamentos de Manhattan cuando los lazos que aguantaban la suspensión de su andamio se rompieron y su cuerda salvavidas falló.  Se rompió la espalda, la pelvis, el tobillo derecho y un dedo.  El tribunal falló que la resequedad y la putrefacción en los lazos causaron el accidente y sostuvo que los demandados debían compensar al trabajador por sus lesiones. Fue un accidente devastador que amenazó con destruir la vida del demandante.  En el momento del impacto, él estaba cayendo aproximadamente a 50 millas por hora.  Entre otros problemas, sus lesiones produjeron una disfunción eréctil y la pérdida del control de la vejiga.  Sin embargo, pudo recuperarse lo suficiente como para poder caminar, tomar un tren y hacerse cargo de sí mismo.

En el juicio, los demandados atacaron virtualmente cada aspecto del caso del demandante.  Además, para restarle importancia a sus lesiones, insistieron en hacer notar que el trabajador fue pagado en efectivo, no pagaba impuestos y era un extranjero ilegal.   David Perecman, quien manejó el caso, se puso a la cabeza del asunto.  Le dijo al jurado que "cuando [el demandante] viene a Estados Unidos para hacer el trabajo que nadie más quiere hacer, es mano de obra barata, pero cuando sufre una lesión grave en el trabajo, es un extranjero ilegal".  El jurado se puso al lado del demandante, concediéndole más de $10 millones.


Accidente de Trabajo
Sabiendo que el aspecto de la compensación por accidentes y enfermedades en el trabajo puede afectar un reclamo relacionado con lesiones corporales y viceversa, maximizar el monto de recuperación admisible bajo la ley es un factor clave.  La forma de clasificar varios de los daños es importante ya que el tribunal puede limitar los daños morales (pain and suffering), en especial los provenientes de lesiones sicológicas.  Por ejemplo, como se notó en uno de nuestros casos expuestos, probar que el demandante necesitaría ayuda de por vida como resultado de sus lesiones incrementó sustancialmente el monto de recuperación de un hombre al sumar una compensación adicional aparte de la categoría limitada de los daños morales.


Accidente en Locales Defectuosos
La demandante, una mujer con una distrofia muscular, se quebró la pierna cuando su silla de ruedas quedó atorada en un bache y se inclinó, tirándola al suelo.  Ella afirmó que sus lesiones exacerbaban su distrofia muscular y la dejaban limitada a la silla de ruedas en forma permanente.  La autoridad de la urbanización, dueña del parqueadero donde la demandante se cayó, argumentó que ella usaba una silla de ruedas antes del accidente y discutió sus contiendas, alegando que ella no se había lesionado en forma grave. David Perecman, quien manejó el caso, trajo al ortopedista de la demandante desde North Carolina para que testificara que la demandante podía caminar seis meses antes del accidente.  El testimonio del médico declarando que él presenció que la demandante estaba de pie y caminó hacia él para darle la mano refutó el reclamo del demandado de que ella estaba limitada a la silla de ruedas antes del accidente.  Poco después de su testimonio, el demandado convino en hacer un arreglo extrajudicial por $1.8 millones.


Negligencia Profesional Médica
La demandante era una niña nacida en el Kings County Hospital.  Durante el parto, el hospital no asignó un obstetra para supervisar el trabajo del parto o para controlar la condición de la demandante con un monitor del ritmo cardiaco para el feto.  La demandante sufrió de hipoxia y anoxia debido a la falta de oxígeno durante el proceso del trabajo de parto, dando como resultado una parálisis cerebral espástica.  Está limitada a una silla de ruedas, requiere del cuidado de una enfermera, y asiste a una escuela para los discapacitados.  Es más, numerosos abogados opinaron que la demandante no tenía un reclamo justificado contra el hospital.  David Perecman tomó el caso, encontró los desperfectos en el cuidado médico suministrado a la demandante, contrató a peritos médicos y, después de la selección del jurado, alcanzó un arreglo por $1.7 millones.  Además, negoció la exoneración de varios cientos de miles de dólares en gravámenes.  Ahora la familia vive en un hogar que resulta conveniente para las necesidades de la niña.

Hace poco, la Firma de abogados Perecman resolvió con éxito otro caso similar por más de $5 millones.